lunes, 1 de noviembre de 2010

¡Estoy en una casa, por fin!

Creo que puedo decir que por fin acaba una de las peores semanas de mi vida.
Al final he encontrado habitación y he podido salir de la influencia del pirata este que me encontré al llegar a Venecia. ¿Pues no que el otro día, estoy durmiendo y me viene el gilipichis a las 2 de la mañana, imagino que borracho y de fiesta, y se echa a dormir en la habitación de al lado, sobre el colchón desnudo, y encima roncando toda la noche???!!! Y mi habitación sin cerrojo, y cada vez que lo llamo me dá largas, y me cuenta una milonga un día y al día siguiente me encuentro que es mentira... ¡que no, macho, que no cuela ya!
Menos mal que encontré habitación en la casa de una mujer que es profesora en la universidad, y tiene otra habitación alquilada a otra chica, y son más majas las dos... Joer, aquí sí que me siento bien, y no en el otro lado, que no sabía qué me iba a deparar cada día. Necesito esta estabilidad, para pensar en las cosas del trabajo, que al fin y al cabo es lo que he venido a hacer aquí, no para pensar en sobrevivir joé. Que era una angustia tremenda estos días, cada día pasaba algo nuevo.
Ahora ya guay, con internet en casa, y aprendiendo italiano (ellas hablan en italiano, así que no me queda más remedio).
Pues eso, que estoy muy contento, ahora empieza mi verdadera estancia.

¡¡¡Besos a tod@s!!!

El chiste de hoy:
- El niño de los lacasitos: ¡Abuelaaaa!, ¡¿has visto el tripi que he dejado en la mesa del comedor?!

- (La abuela con cara de susto): Nooo ¡¡¡¿y tú el dragón que hay en el pasillooo?!!!

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