viernes, 28 de enero de 2011

Bufff, vaya movidón. Lo advierto, hoy es un tochaco!

Joé, y decía yo  en el anterior post del blog que la semana había sido intensa... pues nada que ver con esta!. Vamos, espero ya estar tranquilo a partir de ahora, porque como siga con esta tensión, vuelvo a España expatriado. No he contado nada hasta ahora porque quería tenerlo todo más o menos resuelto antes de escribirlo.

El martes llego a casa por la tarde, me pregunta Enrica por el mes de febrero. Le digo que lo necesitaré entero, pero me dice que le había prometido a una compañera del trabajo la habitación para un par de días en febrero, a mediados. Jooooder, vaya movida, o sea que al final resulta que puede que me echen de casa!. Una putada, sí señor. Me puso bastante pero bastante nervioso, pero hablo con ella, y quedamos en que yo me voy solo esos dos días que le hacen falta, y el resto del mes sin problemas. Mi primera opción es ir a hacer turismo a Milán, pero como Alberto y Rafa habían pensado venir un finde en esas fechas, pues aprovecho, y me voy esos días con ellos a un hotel.
He llamado al pirata a ver qué me ofrecía. Si me dejaba la habitación aquella en que estuve, a un precio majo, sería perfecto. Pero no, me ofrece el capullo un piso por 500 pavos!... Vamos, éste se ha caído de un guindo!. Total, que me pongo a buscar y de me devano los sesos para encontrar algo barato. Pero trabajo, trabajo que me ha costado. Al final nos sale por 14 euros cada uno el día, que joder, si lo piensas está bastante bien.
Bueno, pues ya, cuando estaba todo resuelto... va Enrica ayer y me dice que no son el 13 y el 14 como me había dicho al principio, sino que son el día 11 y el 14! joder, acababa de reservar la habitación!. Ahora a cambiarla para trata de no perder los 10 euros de fianza irrembolsable.
Como era un hotel en Mestre, he ido allí para hablar con ellos... Vaya movidón, cómo son los italianos!:
El hotel es bastante modesto, pero bueno, para dos noches que vamos a estar es pasable.
Había un hombre en el mostrador, y le digo mi problema y me dice que no, que tengo que anular la reserva y hacer otra nueva... joer, no, que el importe de la reserva que son 10 euros se me pira... por favor! Después de mucho insistir y de hablar con un compañero, insistimos, y volviendo al tema (hay que ver lo gitanos que son, menos mal que yo soy peor), y al final después de no sé cuantas vueltas, me dejan el mismo precio pero me cambian la habitación de día. Bueno, pagamos un poco más, porque la noche del 11 somos solo dos, pero bueno, por lo menos está la papeleta resuelta. Y TODO ESTO EN ITALIANO!!! He tenido que hacer un esfuerzo de cojones, con toda la tensión del momento y ellos gritando, y yo gritando también jajaja. Cuando ha terminado todo ya por fin he respirado tranquilo.

No sé, parece una tontería, la verdad es que no sé como me he podido agobiar por una cosa que en principio es una cosa menor. Imagino que ahora, al estar en un sitio que no es el tuyo, en una situación así, las cosas se te hacen más cuesta arriba. Además, siendo sincero, creo que con dinero se arregla todo... entonces lo malo es cuando no lo tienes, que se hace todo bastante más difícil. Creo que lo que más me cuesta es verme sin un techo donde estar, esa sensación de tener un sitio "refugio", sobre todo (y creo que es el principal problema) porque no estoy aquí de turismo, sino que la misión principal es hacer un trabajo para el que tendría que tener la cabeza despejada, y si estoy pensando en otra cosa importante, como es el alojamiento, me agobia doblemente porque no puedo estar al trabajo.

En fin, perdonad por el tocho, pero esta semana me ha resultado un poco dura, tenía que contároslo. Así contado parece una gilipollez ahora que lo releo, suelo ser más fuerte que todo esto, pero la verdad es que es una ostieja detrás de otra, he tenido un poco de mala suerte, y ya al final agota un poco.

Pero bueno, ahí vamos con lo que estáis esperando:

Llega un tipo super alterado a la consulta del médico:
-Doctor, doctor, cuando me toco la rodilla me duele, y cuando me toco la tripa también, e incluso cuando me toco el cuello... ¿qué tengo?
-El dedo roto, gilipollas!


Venga, otro del mismo tipo, pero éste ya un poco más absurdo:

-Doctor, doctor, me duele aquí

-Pues póngase allí



1 comentario:

  1. Hola Fran, lo que tu dices, al final todo se resuelve con dinero, y lo principal esn estos casos es estar tranquilo para poder pensar mejor......no te agovies y trata de relajarte......pasalo muy bien, apuntate todos los datos de los hoteles esos baratos, para cuando nos de a los demás pro hacer turismo, lo tengamos más facil, ok?...un saludo.....

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